Canterbury of New Zealand tiene sus orígenes en Canterbury (Nueva Zelanda), y tiene una larga andadura a sus espaldas.
La idea de crear la compañía se inició a finales de la década de 1880, cuando dos familias de la región decidieron unir fuerzas y crear una marca pionera especializada en Rugby.
Formalmente, Canterbury nació en 1904, durante mucho tiempo como miembro del Grupo Walker Rudkin y especializada en la fabricación de géneros de punto.
Después del gran éxito de sus prendas confeccionadas para el ejército neozelandés durante la Primera Guerra Mundial y la comprobada durabilidad de las mismas, se empezó a equipar a la selección de rugby de nueva Zelanda, conocida como los All Blacks. Hoy, y tras una evolución basada en la investigación y la innovación tecnológica, es considerada la mejor marca del mundo de Rugby.
No obstante, y a pesar de su especialización en este deporte, los buenos resultados deportivos de sus prendas le han llevado a estar presente en la mayor parte de disciplinas, alcanzando grandes resultados, y una gran aceptación de los atletas, que experimentan un mejor rendimiento y recuperación tras su uso.